lunes, 16 de septiembre de 2013

El primer contacto con India

Creo que pocos tienen a Madurai como su primer contacto con India. No hay demasiados turistas aquí (extranjeros), aunque es cierto que no estamos en temporada alta. Pero ha sido mi elegida para la primera vez...

Como primera impresión, en muchas cosas en las que Sri Lanka es mucho, India es más: más gente; más ruido de cláxones; más pesados intentando venderte de todo; comida más rica y variada, y aún más barata; ¡y hasta hace más calor! (Aunque veremos en Kerala...). Madurai, aunque seguramente tiene más habitantes que Colombo, en India es una ciudad más, ni siquiera la más poblada del estado. Bueno, sería una más si no fuese por el Templo de Sri Meenakshi...


Este megatemplo hinduista es el corazón de Madurai. Está dedicado a Meenakshi, "la de los ojos de pez", que es uno de los avatares de la esposa de Shiva. (Esto no os creáis que a mí no me ha costado, pero hoy me ha venido muy bien venir al templo con un guía: los dioses hinduistas tienen muchos nombres, dependiendo de la forma o la actitud que adopten - su "avatar"). Es uno de los principales templos hinduistas del país y, a pesar de que ocupa una extensión enorme, siempre hay un montón de fieles recorriéndolo, rezando a los dioses, comprando y haciendo ofrendas, ¡casándose! - es todo un espectáculo.

Pero esto no se podía quedar en una visita cultural... y aquí el que te invita a ver el templo desde su azotea quiere venderte luego artesanía, y el guía (oficial) que te hace la visita pasa por la tiendecita de recuerdos de "su hermana", en el propio templo, y acaba en una de las incontables tiendas de artesanía india que rodean el recinto. 

Tiendas de artesanía india y un salón hiperminimalista - mala combinación. Solo espero que el par de cosas que me he comprado lleguen sanas y salvas a casa (lo fundamental), y que no me horroricen cuando las vea allí :-).

¡Todo eso ha dado de sí la visita al Templo! Después, me ha dado tiempo también a ver el palacio de los príncipes de la ciudad (los del siglo XVII), y el Museo Memorial de Gandhi, que tiene el dhoti (la tela blanca) que llevaba el día que fue asesinado - porque fue en Madurai donde primero abandonó su ropa normal y comenzó a vestirse como los más pobres. Y, como introducción a India, poco más... 


Esta noche cojo un autobús a Kochi, en Kerala, mi base para lo que queda de viaje, y Madurai me despide con el mejor de sus arcoiris...

6 comentarios:

  1. Qué buen rollo me ha dado tu llegada a la India, sólo no me mola el "comprar, compar, comprar"... :-D

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    1. Bueno, hoy me he contenido... Aunque con lo de ayer, ya voy servido... :-)

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  2. Estoy deseando ver las compras... y pensar donde colocarlas, aunque no peguen mucho con el entorno son el recuerdo de unas vacaciones estupendas. Ir a la India y no comprar nada no tiene gracia, hay que cumplir con los ritos.
    Ya nos contarás que tal por Kochi, seguro que también hay mercadillos...
    Besos.

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  3. Nos has malacostumbrado escribiendo cada día... Estás tardando...

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