Y por la tarde me he venido a Dambulla, famosa por los templos antiguos que tiene en unas cuevas, con las paredes y los techos pintados y llenos de estatuas budistas.
Aquí se ve la entrada a una de las cavidades (5 en total).
Dos sitios Patrimonio de la Humanidad vistos, y aún tanto día por delante... Así que me he pasado por el mercado de Dambulla, que resulta que es el principal mercado agrícola del país (según me han dicho). Era un maremágnum de camiones y camionetas llenos de frutas y verduras haciendo cola para descargar. Y yo allí intentando estorbar poco, hasta acabar junto a un montón de jackfruits gigantes...
Estas frutas crecen en un árbol, tengo curiosidad por ver el grosor de las ramas... Los hombres que la rodeaban, muy majos ellos, me han abierto una y me han dado a probar: muy dulce...
Y tras charlar en la cena con dos luxemburguesas muy majas que hacen el recorrido opuesto al mío (y por tanto me han dado unos consejos estupendos para lo que me queda), me voy a dormir, que mañana queda más patrimonio por explorar...


Diego, mejor sería que esas luxemburguesas opulentas (Luxemburgo da como una idea inmediata de opulencia ultracapitalista) te hubieran privado de sus consejos para acompañarte en tu itinerario.
ResponderEliminarAsegúrate de preguntar dónde crecen esos arbolazos, pues temo que tu madre ya estará imaginando funestos chichones y aturdimientos…
Ya ves que iban en dirección contraria... Y no os preocupéis de los árboles, que no he visto ninguno. Pero un coco normal no creo que te deje menos tonto :-P
EliminarYo diría que los ocho ;-)
ResponderEliminarSaraza, los ocho es inviable en solo dos semanas, o muy difícil... Pero con esto ya lo he dicho todo... :-)
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