Hoy ha sido un día tranquilo, de recorrer los bastiones del fuerte y rodear así completamente la ciudad antigua, y luego callejear, entre muchos menos tuk-tuks que de costumbre, por las calles interiores repletas de tiendas de artesanía.
sábado, 14 de septiembre de 2013
Desde Galle
Ya es de noche aquí en Galle, la ciudad más bonita de Sri Lanka (para mi gusto), y desde la terraza donde estoy cenando (arroz con curry como para una boda, igual de rico y de picante que de abundante) se escucha el sermón de la mezquita de al lado. Según parece, hay una proporción alta de musulmanes entre los habitantes del fuerte, la fortaleza que los holandeses construyeron en el siglo XVIII y que da sentido y belleza a Galle.
Al atardecer, todo el mundo se sube a los bastiones que dan al oeste para despedir al sol sobre el mar. Y con él, yo me despido de Sri Lanka, para emprender mañana (bueno, tras dos trayectos más para llegar al aeropuerto, cierto) la segunda parte de mi aventura, en el sur de la India...
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Se me está pasando muy rápido... Ya a la India... ¿Resumen positivo del país del té?
ResponderEliminarBuen viaje y esperamos noticias.
Balance positivo :-). Quizá es menos impresionante que otros lugares de Asia donde he estado, pero, como siempre, el viaje no lo hacen solo los lugares...
EliminarA mí también se me ha pasado volando, así que imagino que a ti más.
ResponderEliminarBuena suerte en la India.